– El gobierno federal aplicará un nuevo gravamen a estos productos para desinsentivar su consumo
El inicio del año fiscal 2026 en México traerá ajustes en diversos impuestos que impactarán el precio de productos de consumo cotidiano, así como servicios y bienes importados, lo que implicará un mayor gasto para los hogares y empresarios en distintos sectores económicos.
¿Qué productos subirán de precio por el IEPS?
Entre los ajustes fiscales contenidos en el Paquete Económico 2026 aprobado por el Congreso y publicado en el Diario Oficial de la Federación, se concentra el incremento de gravámenes en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que influye directamente en el costo de algunos bienes básicos:
Bebidas azucaradas y refrescos: El impuesto por litro casi se duplicará, pasando de alrededor de 1.64 pesos a más de 3 pesos por litro, lo que se reflejará en un alza en el precio de refrescos y bebidas saborizadas con azúcares o edulcorantes.
Cigarros y productos de tabaco: La tasa del IEPS sobre tabaco manufacturado aumentará del 160 % al 200 %, además de incorporar una cuota específica por unidad que crecerá en los próximos años, encareciendo las cajetillas.
Bebidas light, sueros y bebidas de rehidratación: Productos que antes podían estar exentos o gravados a menor tasa entrarán en el esquema de IEPS, con aumentos que se observarán desde enero de 2026.
Juegos de apuestas y casinos, incluidas plataformas digitales: Las tasas impositivas para actividades de apuestas subirán, con implicaciones tanto en operadores como en costos directos para usuarios.
Videojuegos con contenido violento o adulto: Se prevé un nuevo gravamen cercano al 8 % sobre ventas y descargas de estos productos digitales, lo que podría elevar el precio final
al consumidor.
Estas modificaciones forman parte de las medidas fiscales aprobadas para incrementar la recaudación y atender prioridades de salud pública y programas sociales, según las autoridades hacendarias.
Impuestos a combustibles e importaciones
Además de los ajustes al IEPS, gasolinas y diésel registrarán cambios en su componente fiscal, lo que podría repercutir al consumidor en el precio final en estaciones de servicio, aunque su variación depende de otros factores de mercado.
Por otro lado, el gobierno federal también aprobó aumentos significativos en aranceles de importación para una amplia gama de productos que provienen de países con los que México no tiene tratados comerciales vigentes, con tasas que pueden llegar hasta el 50 %, lo que afectaría precios de bienes como automóviles, textiles, plásticos, electrodomésticos, muebles y juguetes, entre otros.
¿Qué servicios y actividades se verán impactados?
Las medidas fiscales contemplan también:
Retenciones y tasas sobre plataformas digitales: Las operaciones de comercio electrónico y servicios digitales enfrentarán nuevas obligaciones fiscales que podrían trasladarse al precio para el usuario final.
Impuestos sobre apuestas en línea y tradicionales, así como sobre juegos de azar presenciales.
Contexto y objetivo de los ajustes fiscales
De acuerdo con datos oficiales, la recaudación tributaria total del gobierno federal en 2026 busca crecer más del 10 % respecto al año anterior, en buena parte mediante la recaudación de impuestos internos, aranceles y otros gravámenes.
El aumento de gravámenes en productos como refrescos, cigarros, apuestas y otros rubros forma parte de una estrategia fiscal para fortalecer la recaudación, enfrentar desafíos de salud pública y financiar programas sociales, aunque implicará un impacto directo en el poder adquisitivo de los consumidores en el país.
