– El acuerdo entre el gobierno federal y gasolineros mantiene la gasolina regular por debajo de 24 pesos por litro, sin embargo el diésel y la Premium suben
El conflicto armado en Medio Oriente comenzó a reflejarse en el mercado mexicano de combustibles, con aumentos en el precio del diésel y de la gasolina Premium, mientras el acuerdo entre el gobierno federal y estaciones de servicio busca mantener la gasolina regular por debajo de los 24 pesos por litro.
Representantes del sector gasolinero señalaron que el convenio de contención firmado con autoridades federales se limita a la gasolina regular, por lo que otros combustibles permanecen sujetos a la presión de los precios internacionales del petróleo y a la dinámica del mercado energético.
De acuerdo con el presidente de la Asociación de Distribuidores de Gasolina y Lubricantes del Estado de México (Adigal), Jorge Luis Pedraza Navarrete, el incremento más significativo se observa en el diésel, que registra un alza cercana a tres pesos por litro, combustible utilizado de forma intensiva por el transporte de carga, el transporte público y diversas actividades productivas.
“Con el diésel el tema está complicadísimo, tuvimos un pico de tres pesos y ese combustible no está dentro del acuerdo que se firmó para la gasolina regular; el problema es que el diésel le pega directamente al sector productivo y al transporte, por lo que habrá que ver qué medidas se toman”, explicó.
¿Por qué preocupa el aumento del diésel?
El sector gasolinero señaló que el impacto del diésel se extiende a distintas cadenas productivas, debido a que se trata del combustible principal para el traslado de mercancías y para diversas operaciones industriales.
A diferencia de la gasolina, cuyo consumo puede ajustarse entre versiones regular o Premium, el diésel no cuenta con sustitutos directos para el transporte pesado ni para procesos productivos, lo que eleva la preocupación ante incrementos en su precio.
En el caso de la gasolina Premium, el aumento registrado ronda un peso con 80 centavos por litro, aunque el efecto total aún podría reflejarse gradualmente en estaciones de servicio conforme se repongan inventarios adquiridos a precios más altos.
Sector espera estímulo fiscal
Ante este escenario, el sector gasolinero prevé que el gobierno federal pueda aplicar incentivos fiscales para amortiguar el incremento, como ocurrió durante el conflicto entre Rusia y Ucrania, cuando se redujo la carga del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a combustibles.
De acuerdo con Adigal, el IEPS del diésel se ubica alrededor de 5.8 pesos por litro, lo que abre margen para que la autoridad federal reduzca temporalmente este impuesto y contenga el precio final al consumidor.
“Yo creo que el diésel sí va a requerir una medida como la que se aplicó en la guerra de Ucrania, donde hubo subsidios en la cadena productiva y en los importadores; ahí se logró contener el impacto en el mercado nacional”, señaló Pedraza Navarrete.
El sector advirtió que, de no aplicarse medidas fiscales, el encarecimiento del diésel podría trasladarse a costos de transporte, logística y producción, con efectos en distintos sectores de la economía.
