• La Fiscalía del Estado de México sostiene que las apuestas ilegales no sólo generaban recursos para organizaciones delictivas, sino que también eran utilizadas para crear adicción y presuntamente captar personas para otras actividades ilícitas
Las máquinas tragamonedas aseguradas durante el Operativo «Dos de Bastos» formaban parte de una estructura que presuntamente obtenía recursos para grupos criminales con presencia en el Estado de México, además de operar como un mecanismo para generar adicción entre los jugadores y vincular a algunos de ellos con otras actividades ilícitas, de acuerdo con la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM)
Como resultado de la investigación, la institución ha asegurado más de 2 mil 700 tragamonedas mediante más de 300 cateos realizados desde el pasado 13 de julio en 56 municipios, con apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional, acciones que también derivaron en la detención de cinco personas, el aseguramiento de cerca de 300 establecimientos y la inspección de alrededor de un centenar de negocios
¿Cómo operaba la red?
De acuerdo con la Fiscalía, las máquinas eran presentadas como videojuegos para atraer principalmente a niñas, niños y jóvenes, aunque su software modificaba las probabilidades de ganar y entregaba premios en momentos determinados para incentivar que los usuarios continuaran apostando, cada equipo generaba ingresos estimados de entre 2 mil y 3 mil pesos diarios en efectivo
Las investigaciones también establecen que algunos jugadores desarrollaban ludopatía y adquirían deudas, posteriormente recibían préstamos para continuar apostando y, al no poder cubrirlos, presuntamente eran inducidos a participar en delitos como robos, narcomenudeo o extorsión, mientras que en otros casos amas de casa destinaban recursos del gasto familiar a las apuestas y terminaban involucradas en esquemas delictivos derivados del endeudamiento
Tiendas, barberías y una fábrica clandestina
Otra línea de investigación señala que integrantes de grupos criminales instalaban tragamonedas en tiendas, farmacias y barberías, además de exigir pagos a los propietarios para permitir que los equipos permanecieran en funcionamiento, por lo que la Fiscalía mantiene abiertas diversas carpetas de investigación relacionadas con esos establecimientos
Como parte de las diligencias también fue localizada una fábrica clandestina en Tultitlán donde presuntamente eran fabricadas máquinas tragamonedas y equipos modificados para entregar dinero en efectivo, además de asegurarse aparatos con distintivos que, según la autoridad, corresponden a organizaciones criminales nacionales y células delictivas con presencia en el Estado de México, entre ellas algunas identificadas como la Familia Michoacana
Más de 5 millones de pesos asegurados
La Fiscalía informó que cada máquina decomisada es sometida a peritajes para analizar su funcionamiento y software, posteriormente el dinero es extraído, contabilizado y asegurado bajo cadena de custodia, procedimiento que hasta el momento ha permitido integrar 2 mil 579 bolsas con numerario, con un peso superior a cinco toneladas y un monto mayor a cinco millones de pesos
El valor comercial de las más de 2 mil 700 tragamonedas aseguradas supera los 50 millones de pesos, sin considerar el equipo localizado en la fábrica clandestina, mientras que ninguna persona se ha presentado para acreditar la propiedad legal de los aparatos, los cuales permanecerán bajo resguardo ministerial como parte de las investigaciones
La institución precisó que el Operativo «Dos de Bastos» continuará durante los próximos días y reiteró que las acciones se concentran exclusivamente en máquinas que entregan premios en efectivo, actividad prohibida por la Ley Federal de Juegos y Sorteos, por lo que los videojuegos y equipos de entretenimiento sin apuestas no forman parte de los aseguramientos
Este enfoque coloca primero el hallazgo de mayor impacto, el presunto financiamiento a grupos criminales, y después desarrolla las cifras del operativo, siguiendo mejor la lógica de pirámide invertida y evitando que el dato de las 2 mil 700 máquinas opaque el hallazgo central de la investigación.
