– Convocatoria nacional de transportistas prevé cierres en corredores como México–Querétaro y México–Puebla por demandas de seguridad y costos operativos
El paro nacional de transportistas previsto para este 6 de abril contempla bloqueos en autopistas que conectan el centro del país, entre ellas México–Querétaro, México–Puebla, México–Pachuca y México–Cuernavaca, además de accesos a la Ciudad de México, vías que concentran el tránsito de carga y pasajeros y enlazan con corredores industriales y centros de distribución.
Las movilizaciones han sido convocadas por el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano y la Asociación Nacional de Transportistas, quienes confirmaron cierres en al menos 20 estados del país, con el objetivo de presionar por soluciones ante la inseguridad en carreteras, las extorsiones y el aumento en costos operativos.
¿Por qué se prevén bloqueos en estas rutas?
Las vialidades señaladas concentran alto flujo vehicular y forman parte de las principales rutas logísticas del país, por lo que su interrupción tiene capacidad de generar impacto inmediato en el traslado de mercancías y personas, además de afectar accesos a la capital del país y zonas industriales del Bajío y el Valle de México.
El paro se realiza en un periodo de alto tránsito vehicular por el regreso de vacacionistas tras Semana Santa, lo que eleva el riesgo de congestionamientos y retrasos en carreteras federales, así como en casetas y accesos metropolitanos.

¿Qué efectos se anticipan en la operación diaria?
La interrupción en estos corredores podría traducirse en retrasos en entregas, incremento en costos logísticos y presión en el abasto de productos como alimentos, medicinas e insumos, con efectos directos en la economía cotidiana y en la operación de empresas.
Los bloqueos también impactarían el traslado de trabajadores y el funcionamiento de servicios que dependen de rutas carreteras para su distribución y movilidad.
¿Cuál es la postura del sector económico?
Organismos empresariales como la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco), la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) y la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) sealaron que no forman parte de la convocatoria y advirtieron sobre las afectaciones que implicaría el cierre de estas vialidades.
“Las organizaciones que integran este pronunciamiento, quienes representamos al sector del autotransporte en México, no formamos parte de dicha iniciativa, reconocemos que el sector enfrenta retos relevantes”.
Por separado, la Cámara Nacional de Autotransporte de Pasaje y Turismo (Canapat) indicó que tampoco participa en el paro y planteó que las demandas del sector deben atenderse mediante mecanismos institucionales y acuerdos sostenibles.
Los organismos hicieron un llamado a privilegiar el diálogo para evitar afectaciones en la movilidad, el abasto y la actividad económica en distintas regiones del país.
